» Cristo es el camino y la puerta, la escalera y el vehículo, propiciatorio colocado sobre el arca y sacramento escondido en Dios desde tantos siglos.

Quien a este propiciatorio mira (a Cristo), volviendo a él por entero su rostro, y lo mira colgado en la cruz con sentimientos de fe, esperanza, caridad, devoción, admiración alegría, honra, alabanza y júbilo, ése celebra con Él la pascua.

Pasemos con Cristo crucificado de este mundo al Padre, a fin de que, manifestándose el Padre en nosotros, digamos con Felipe: Esto nos basta.»

(San Buenaventura)