“Hay que tratar de impregnarnos del espíritu de Jesús leyendo y releyendo, meditando y volviendo a meditar constantemente sus palabras y sus ejemplos: que ellos hagan en nuestras almas como la gota de agua que cae y vuelve a caer sobre una piedra, siempre en el mismo lugar…”  Hno Carlos de Foucauld Carta a Louis Massignon, 22/07/1914.

«Abraza como virgen pobre a Cristo pobre. Míralo hecho despreciable por ti, y síguelo, hecha tú despreciable por El en este mundo». Sta Clara de Assís Carta II a Inés de Praga