El pasado 2 de diciembre siete frailes argentinos partieron a pie de Buenos Aires hacia México. A pie, de dos en dos, sin dinero, casi sin nada, excepto el hábito franciscano marrón, las sandalias, pocos pertenencias básicas en una mochila, y en ésta algunas ostias consagradas para impartir la comunión.

Frailes itinerantes, émulos de San Francisco de Asís en el Siglo XXI, tardaron 28 días (caminando, haciendo dedo,  cruzando así Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala) hasta llegar al refugio “la 72” hogar creado por los frailes de México, ya en los primeros kilómetros de tierra azteca.

En ese lugar, a lo largo de 2018, franciscanos mexicanos y provenientes de todo el mundo recibieron a 14.000 personas y a unas 1.400 de ellas les ayudaron a concretar el trámite de refugio, lo que luego les facilita los traslados y el trabajo.

Fte PazyBien.org