En la familia franciscana hoy 6 de febrero recordamos a San Pedro Bautista que junto a otros cinco religiosos franciscanos fue crucificado y alanceado el 5 de febrero de 1597 en Nagasaki.  En vísperas de su martirio escribía una carta: «A seis hermanos de los que aquí estamos nos han tenido presos muchos días, y nos sacaron por las calles públicas de Meaco. (…) Y después de esto se dio sentencia que nos crucificasen en Nagasaki, donde ahora vamos de camino por tierra (…): Con todo, vamos muy consolados y alegres en el Señor, porque la sentencia que se dio contra nosotros dice que porque predicamos la ley de Dios contra el mandato del rey nos mandan crucificar».