No es cuestión de bandería ideológica…, no es cuestión de ser de derechas o izquierdas…, no es cuestión de no pensar con un gracioso «carpe diem»; «ya mí; qué?…, no es cuestión de un toque de atención en una jornada estudiantil…

«La cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación. Debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático. De otro modo, aun las mejores iniciativas ecologistas pueden terminar encerradas en la misma lógica globalizada. Buscar sólo un remedio técnico a cada problema ambiental que surja es aislar cosas que en la realidad están entrelazadas y esconder los verdaderos y más profundos problemas del sistema mundial.» (Papa Francisco; Laudato Sí, 111)