Estamos pisando el umbral de 2019.  Me gusta este día porque  me recuerda que Dios nos regala la posibilidad de empezar de nuevo cada momento. Es el día de BENDECIR.

De Dios quiero aprender
a bendecirte y a amarte,
dejándote ser lo que eres,
contemplando lo que eres,
acogiendo lo que eres,
agraciando lo que eres
con mi mirada asombrada en tu hermosura,
y benevolente con tu debilidad.

‘Te apoyaré en todo lo que hagas,
te ayudaré en todo lo que necesites.
me uniré a ti en todo lo que sufras,
te animaré en todo lo que intentes,
te comprenderé en todo lo que hay en tu alma.
te amaré en todo lo que eres’.

(Viviendo juntos de Carlos González Vallés, Sal Terrae 1985, 52.)