Hoy 24 de mayo además de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, es la fiesta de la dedicación de la Basílica de San Francisco en Asís; allí donde está enterrado hoy su cuerpo… signo de contradicción donde afloraron las rupturas de la Orden. Basílica ante la que a todos nos sale decir con cierto aire de orgullo preocupado y de juicio: «Si Francisco levantara la cabeza!»

Un día el Señor regresará y la Iglesia volverá a ser joven y hermosa y Él le agradecerá el haber tenido tanta paciencia y tanta fortaleza durante tantos años, por haber sido la anciana Iglesia callada y  medio sorda. Es verdad; anciana pero con una vida entregada! Es verdad; anciana pero con un tesoro en su seno!. Anciana y enferma pero es mi madre!. Y hasta que llegue este día ¿hay alguien  que quiera cuidar a esta anciana llamada Iglesia?… «Francisco; repara mi Iglesia!»