“Recordar este calvario contemporáneo de hermanos y hermanas, perseguidos o asesinados por causa de su fe en Jesús, no sólo es un deber de gratitud para toda la Iglesia, sino también un estímulo a dar testimonio con valentía de nuestra fe y de nuestra esperanza en Aquel que sobre la Cruz ha vencido el odio y la violencia con su amor”. (Papa Francisco, 25,03,2019)

Veintinueve misioneros fueron asesinados durante 2019 en veinte países diferentes: dieciocho sacerdotes, un diácono permanente, dos religiosos no sacerdotes, dos religiosas y seis laicos. Este es el balance presentado el día 30 de diciembre del año 2019 según viene siendo tradicional por la Agencia Vaticana Fides a final de cada año.

En la familia franciscana  el capuchino de nacionalidad centroafricana, Fr Toussaint Zoumaldé, de 48 años, fue asesinado en Camerún mientras regresaba a Mbaibokoum en Chad. Había ido a la diócesis de Bouar, en la parte occidental del país, de la que era oriundo, para participar en un curso de formación para sacerdotes. Después de regreso a su comunidad en Chad, pasó a través de Camerún. En la noche del 19 al 20 de marzo de 2019, unos desconocidos lo atacaron y lo mataron con un arma blanca en Ngaoundéré (Camerún),

La misionera colombiana Gloria Cecilia Narváez Argoty (Terciaria Capuchina), fue secuestrada el 8 de febrero de 2017 en el pueblo de Karangasso, en Malí, por el grupo terrorista Al Qaeda Malí y hasta el día de hoy después de dos años nada hay resuelto sobre este secuestro.