“Tú no tienes que elegir  nada,

has sido llamado, has sido elegido.

Se te dará la vocación como tarea a desarrollar.

No necesitas nada, se te necesita a ti.

 

Tú no tendrás que servir, tú serás tomado para servir.

No tienes que hacer planes,

eres una piedrecita de un mosaico ya existente,

preparado desde hace ya mucho tiempo.

 

Todo lo que yo tenía que hacer

era simplemente dejarlo todo y seguirle, sin hacer planes,

sin el deseo de experimentar  intuiciones particulares.

Sólo debía estar allí,

sencillamente quedarme quieto para que Él me tomara”

 

(Von Balthasar)