Nuestra Vida

Espíritu de oración y devoción

La vida de seguimiento de los Hermanos Menores está apoyada por una experiencia de fe, alimentada por la palabra de Dios y el encuentro personal con el misterio de Dios en Jesucristo por la potencia del Espíritu Santo.

Fraternidad

El Hermano Menor progresa en el conocimiento y en la aceptación de sí mismo y de los demás cultivando intensamente el espíritu de familiaridad (cf. Rb 6, 7), de modo que la fraternidad entera se convierta en el lugar privilegiado del encuentro con Dios (cf. CCGG 39 y 40).

Minoridad

Para conformarse a nuestro Señor Jesucristo, «que se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte» (Flp 2, 8), los hermanos menores consideran la minoridad como elemento esencial de su vocación específica y la viven fielmente en pobreza, humildad y mansedumbre, entre los más pequeños, sin poder ni privilegio (cf. CCGG 64; 66 § 1; 85).

Seguidores de Jesucristo

La vida de los Hermanos Menores consiste en seguir más de cerca a Jesucristo bajo la acción del Espíritu Santo (cf. CCGG 1 § 1), fieles a la propia vocación de menores (cf. CCGG 64), mediante una continua conversión del corazón (cf. CCGG 32 § 2), según la forma observada y propuesta por san Francisco..