Ser conscientes de nuestras limitaciones nos permite situarnos en la realidad de manera libre y fraterna.

De la mano de Francisco y Clara de Asís incluso algo más: dejarlo todo en sus manos (¡Él sabrá!) y experimentar ahí su amor fiel.

Somos lo que somos, y ahí nos nace la confianza y el agradecimiennto profundo por nuestra propia debilidad.

Sábado 24 de febrero de 5,30 a 7,00 en el monasterio de las Hnas pobres de Santa Clara (Clarisas) en Salvatierra.