Signo admirable, es el título de la carta apostólica firmada por el Papa Francisco, este domingo 1 de diciembre, en Greccio (Italia), sobre el significado del pesebre, que firmó en el lugar del primer pesebre, puesto por San Francisco de Asís, en 1223.

«En esta carta me gustaría apoyar la hermosa tradición de nuestras familias que, en los días que preceden a la Navidad, preparan el pesebre. Al igual que la costumbre de instalarlo en lugares de trabajo, escuelas, hospitales, prisiones, lugares públicos… Es realmente un ejercicio de imaginación creativa, utilizando los más variados materiales para crear pequeñas obras maestras de belleza. Lo aprendemos desde nuestra infancia: cuando mamá y papá, junto con los abuelos, transmiten este alegre hábito que tiene en sí mismo una rica espiritualidad popular. Espero que esta práctica no se pierda; sino por el contrario, espero que donde haya caído en desuso, se pueda redescubrir y revitalizar”. (Papa Francisco)