ECONOMÍA DE FRANCISCO: FINAL STATEMENT AND COMMON COMMITMENT
Nosotros, jóvenes economistas, emprendedores, agentes de cambio del mundo, convocados en Asís por el Papa Francisco, en el año de la pandemia COVID-19, queremos enviar un mensaje a los economistas, empresarios, decisores políticos, trabajadoras y trabajadores, ciudadanas y ciudadanos del mundo, para transmitir la alegría, las vivencias, las esperanzas, los retos que hemos madurado y recogido en este período escuchando a nuestra gente y nuestro corazón. Estamos convencidos de que no se puede construir un mundo mejor sin una economía mejor y que la economía es demasiado importante para la vida de los pueblos y de los pobres como para dejar de ocuparnos todos de ella.
Por esto, en nombre de los jóvenes y de los pobres de la tierra,
pedimos que:
- las grandes potencias mundiales y las grandes instituciones económico-financieras ralenticen su carrera para dejar respirar a la tierra;
- se active una comunión mundial de las tecnologías más avanzadas para que también en países de bajos ingresos se puedan realizar producciones sostenibles;
- el tema de la salvaguardia de los bienes comunes sea un punto central en las agendas de los gobiernos y de la enseñanza en las escuelas, universidades, escuelas empresariales de todo el mundo;
- nunca se vuelvan a usar ideologías económicas para ofender y descartar a los pobres;
- que el derecho al trabajo digno para todos;
- sean inmediatamente abolidos los paraísos fiscales;
- se creen nuevas instituciones financieras mundiales y se reformen, en un sentido democrático e inclusivo, las ya existentes;
- las empresas y los bancos, especialmente los grandes y globalizados, introduzcan un comité ético independiente en sugobernanza con veto en materia de medio ambiente, justicia e impacto sobre los más pobres;
- las instituciones nacionales e internacionales prevean premios para apoyar a empresarios innovadores en el ámbito de la sostenibilidad ambiental, social, espiritual y, no última, gerencial;
- los Estados, las grandes empresas y las instituciones internacionales asuman el compromiso de una educación de calidad;
- las organizaciones económicas y las instituciones civiles no estén tranquilas hasta que las trabajadoras no tengan las mismas oportunidades que los trabajadores;
- pedimos, por último, el compromiso de todos para que se acerque el tiempo profetizado por Isaías: “Harán arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas. Una nación no levantará la espada contra otra y no se adiestrarán para la guerra.”(Is 2, 4). Los jóvenes ya no toleramos que se sustraigan recursos a las escuelas, a la salud, a nuestro presente y futuro para construir armas y alimentar las guerras necesarias para venderlas. Nos gustaría contarles a nuestros hijos que el mundo en guerra terminó para siempre.
Todo esto ‒que nosotros vivimos ya en nuestro trabajo y en nuestros estilos de vida‒ lo pedimos sabiendo que es muy difícil y quizás muchos lo consideren utópico. En cambio, creemos que sea profético y por tanto que podamos pedir, pedir, una y otra vez, para que lo que hoy parece imposible mañana lo sea menos gracias a nuestro compromiso y a nuestra insistencia.
Pedimos todo esto en primer lugar a nosotros mismos y nos comprometemos a vivir los mejores años de nuestras energías e inteligencia para que la economía de Francisco sea cada vez más sal y levadura de la economía de todos.
21 de noviembre del 2021
Fuente: https://francescoeconomy.org/final-statement-and-common-commitment-es/