Vayamos a Belén a ver lo que ha sucedido

( … ) El Verbo de Dios puso su tienda en medio de los hombres y se hizo hijo del hombre para habituar al hombre a comprender a Dios y para habituar a Dios a poner su morada en el hombre según la voluntad del  Padre. En Belén Dios ha tomado un rostro humano.

Verbum abbreviatum

San Francisco pedía a los hermanos predicadores usar la brevedad de palabra (Rb 9,4). El motivo es este: porque palabra abreviada hizo el Señor. En los tiempos pasados Dios habló muchas veces y de varias maneras por medio de los profetas. Su palabra se prolongó por siglos. Ahora en cambio habla por medio del Hijo, que es su palabra breve.  Esta palabra se hace carne en Jesús y resume en sí toda la revelación: Dios es amor. Escribe un monje cisterciense, Guerrico de Igny: Él es la palabra condensada, de tal modo que en ella se encuentra el cumplimiento de toda palabra que en sí se cumple y sintetiza el plan de Dios. No debemos admirarnos si la Palabra ha resumido para nosotros todas las palabras proféticas, viendo que ha querido “abreviar” y de alguna manera empequeñecerse a sí misma. También para Francisco los hermanos menores deben anunciar la palabra de Dios encarnada, el Verbum abbreviatum. A ese empequeñecerse de la palabra de Dios corresponde el hacerse pequeño de Francisco y de sus hermanos: el estilo del anuncio franciscano será el de hacerse menores, es decir, más pequeños, como el Verbum abbreviatum. (…)

Roma, 29 de noviembre de 2017
Solemnidad de todos los Santos franciscanos

Fraternalmente,
Fr. Michael A. Perry, OFM
Ministro general e Siervo