“Al llamaros, Dios os dice: “¡Tú eres importante para mi, te quiero, cuento contigo!” Jesús, a cada uno de nosotros nos dice esto. ¡De ahí nace la alegría! La alegría del momento en el que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría: Sentirse amado por Dios, sentir que para Él no somos número, sino personas; y sentir que es Él quien nos llama” (Papa Francisco)