Omnipotente y misericordioso Dios,
concédenos hacer lo que sabemos
que quieres y querer siempre
lo que te agrada, a fin de que,
encendidos por el fuego del Espíritu,
podamos seguir las huellas
de tu amado Hijo.
(San Francisco)
Omnipotente y misericordioso Dios,
concédenos hacer lo que sabemos
que quieres y querer siempre
lo que te agrada, a fin de que,
encendidos por el fuego del Espíritu,
podamos seguir las huellas
de tu amado Hijo.
(San Francisco)