En el año 2020 han muerto de forma violenta en el mundo 20 misioneros: ocho sacerdotes, un religioso, tres religiosas, dos seminaristas y seis laicos. Esta cifra hace que los asesinados en los últimos 20 años asciendan a 535, con una media de 27 por año. Este año se han producido menos muertes violentas de misioneros, hasta el punto de ser la mitad de las 40 ocurridas en 2018. Así se desprende del recuento que la agencia Fides elabora cada año.

El informe de Fides recuerda, además, que en este año marcado por la pandemia, han perdido la vida por el coronavirus cientos de sacerdotes y religiosas, además de agentes de pastoral y obispos. Solo en Europa, al menos 400 presbíteros, de los cuales muchos eran misioneros retornados. «Los sacerdotes son la segunda categoría después de los médicos que han pagado un precio más alto», se asegura.