El desafío es el mismo de siempre: dar un sentido profundo a la existencia, a la vida cotidiana; un sentido de Dios y no sólo de fatalidad. Un sentido para comprender el don que se nos da cada día a pesar de las dificultades, a pesar de los sufrimientos que forman parte de la vida. Y esto nos enseña la gente aquí (Siria); nos asombra cómo viven la vida y la muerte como recibidas de Dios.

El Papa habla del sacrificio de la Cruz, es allí que se cumple la misión de Jesús y ahí está el desafío, el corazón del anuncio, de la misión. La misión es proclamar el Evangelio y el Evangelio es la proclamación de la muerte y Resurrección del Señor.  ¡Esto es evangelización, esta es nuestra misión!

(Hna Marta Fagnani, Superiora del Monasterio Nuestra Señora Fuente de Paz, SIRIA; Revista Arantzazu #Enero 2021)