Fray Gabriel Gutiérrez Ramírez OFM, “el ángel de los marginados”, como cariñosamente se le conocía en Bogotá por su labor evangélica y humanitaria con los habitantes de calle y sus familias, ha regresado a la casa del Padre, luego de batallar por casi dos semanas contra el Covid-19.

“Jamás abandonaremos los templos humanos”. Esta es la frase con la que recordamos a fray Ñero, el fraile franciscano que recorría las calles de Bogotá conociendo muy de cerca los “Ciudadanos Habitantes de Calle”, según el último censo del DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) 9.538 personas en estado de total vulnerabilidad, a los que se suman personas en situación de extrema miseria, por lo que se calcula que la cifra podría ser el doble.