Francisco ha firmado la encíclica “Fratelli Tutti” en Asís en medio de la tragedia del coronavirus. Un texto contra la práctica de “mirar para el costado”, “pasar de lado”, “ignorar” o “desentendernos de los demás”, a la que Francisco opone un “nuevo sueño de fraternidad y de amistad social”.

El desafío que plantea el coronavirus intensifica los temas que Francisco discute y denuncia: la codicia, el dominio de los poderes económicos, el rechazo del bien común, el abandono de la obligación social relacionada con la propiedad, el aislamiento de los migrantes, nuevas formas de colonización cultural, el “odio destructivo en la red”. Y Francisco enfatiza el estricto no de la Iglesia a las armas nucleares, las guerras y la pena de muerte.