Después de más de dos años en Deloitte, donde llegó con tan solo 34 años tras fundar una startup en Silicon Valley que entró en la lista Fortune 100 de empresas con mayores ingresos, Montse Medina ha decidido dejarlo todo para hacerse monja contemplativa.

En una carta a sus compañeros en la que explica una decisión «que no puedo retener sólo para mí», cuenta que se ha abierto una nueva etapa en su vida «que comporta dejar mi carrera profesional», pues «creo que Dios me está llamando a dejarlo todo para seguir a su Hijo Jesús más de cerca».

Montse, que recuerda cómo desde niña le conmovía escuchar en Misa la frase «Has dicho mi nombre» en el canto Pescador de hombres, desvela que «desconozco el plan que Él tiene de ahora en adelante para conmigo», y que lo único que sabe con certeza «es que he encontrado el tesoro y, como dice el Evangelio, quiero vender todo lo que tengo en este mundo para comprarlo. Siento que secundando esta llamada mi vida adquiere un sentido lleno de luz, que me hace sentirme dichosa y feliz».

Esta decisión, «la más importante y al mismo tiempo la más sencilla de mi vida», le permitirá «ayudar a tantos que buscan a Dios sin saber dónde y cómo encontrarlo», como le sucedió a ella. Además, «no dejo el mundo, propiamente, sino lo mundano, para entregar mi vida en oración y ofrenda por todos aquellos a quienes Dios ama», concluye.