Todas las personas tenemos un fin al que hemos de supeditar todas nuestras decisiones vitales a fin de que nos conduzcan a esa meta para la que hemos sido creados. En la vida hay predecisiones, muchas de ellas incluso sin darnos cuenta ni que las hemos tomado,  una matriz que dará sentido a todas las elecciones que vamos tomando en la vida.

No estamos arrojados a una existencia ciega, sino que todos nacemos con una misión trascendente. Nunca nos hemos preguntado por las esperanzas de Dios sobre nuestras vidas, sobre nuestro mundo?… En la realización de esas esperanzas se juega nuestra felicidad, y esta no depende en primer lugar de hacer cosas, sino de agradecer o en palabras de Francisco de Asís; “restituir” a Dios tanto bien!

¿Cuál es la opción fundamental de tu vida? He sido creado para ….. y por este camino seré feliz.